Hay distintos conceptos para bautizar los caballos de carreras. Lo más común en nuestro país es combinar el nombre del padre con el de la madre, sin importar que el nombre final tengo un significado. Después, las variantes y las opciones que existen son infinitas. Desde que se aceptó en Irlanda el nombre del caballo George Washington, hubo una apertura y actualmente en todo el mundo hay muchos ejemplares que hacen referencias a personalidades. Antes, esto prácticamente no se permitía, y hoy se convirtió en una tendencia, aunque hay criadores que siguen con su tradición.

Con la llegada de la tecnología, todo es más fácil. Hace algunos años, los criadores debían enviarnos tres opciones para ver cuál era aceptada. Actualmente, ingresan a la página web del Stud Book Argentino y realizan la reserva del nombre para su ejemplar. Todo evolucionó.